Tipos de ruido en viviendas

Los ruidos que afectan a las viviendas se clasifican en función de su vía de transmisión. Esta distinción es fundamental porque determina el tipo de tratamiento acústico necesario y los materiales más adecuados en cada caso.

Ruido aéreo

El ruido aéreo se propaga a través del aire y penetra en la vivienda a través de elementos constructivos como paredes, ventanas, fachadas y puertas. Son ejemplos de ruido aéreo las voces de vecinos, la televisión en el piso de al lado, la música o el tráfico exterior. En edificios de construcción estándar con ventanas de vidrio simple, el tráfico urbano intenso puede superar los 65 dB en el interior durante horas punta.

La capacidad de un elemento constructivo para atenuar el ruido aéreo se mide mediante el índice de reducción sonora Rw, expresado en decibelios. Cuanto mayor es el valor Rw, mayor es el aislamiento frente al ruido aéreo.

Ruido de impacto

El ruido de impacto se genera cuando una fuerza actúa directamente sobre un elemento estructural del edificio: pasos, caída de objetos, arrastre de muebles o golpes. A diferencia del ruido aéreo, el ruido de impacto se transmite principalmente a través de la estructura sólida del edificio y puede viajar largas distancias antes de irradiarse al interior de otra vivienda. Es uno de los motivos de queja más frecuentes entre vecinos en bloques de pisos.

Se caracteriza mediante el nivel de presión sonora de impacto normalizado Ln,w: a menor valor, mejor comportamiento frente al ruido de impacto.

Ruido de instalaciones

Las instalaciones del edificio (fontanería, calefacción, ascensores, sistemas de ventilación) generan ruidos de carácter continuo o intermitente que se transmiten tanto por el aire como por la estructura. Las tuberías de agua bajo presión y los ascensores son fuentes habituales en edificios de más de cuatro plantas.

Referencia normativa: El Código Técnico de la Edificación, en su Documento Básico HR (Protección frente al Ruido), diferencia expresamente entre ruido aéreo, ruido de impacto y ruido de instalaciones para establecer requisitos distintos en cada categoría.

Cómo medir el ruido en tu vivienda

La medición del ruido en entornos residenciales se realiza mediante sonómetros, también denominados medidores de nivel de presión sonora. Existen distintas categorías de instrumentos según su precisión y el uso previsto.

Sonómetros de clase 1 y clase 2

La norma internacional IEC 61672 clasifica los sonómetros en clase 1 (mayor precisión, uso en laboratorio y mediciones oficiales) y clase 2 (uso en campo, tolerancias más amplias). Para una evaluación orientativa en una vivienda particular, un sonómetro de clase 2 o incluso una aplicación para smartphone con micrófono calibrado puede proporcionar lecturas aproximadas útiles.

Las aplicaciones de medición de sonido para dispositivos móviles, aunque no están calibradas con la misma precisión que los instrumentos de clase 2, pueden dar una indicación del orden de magnitud del nivel sonoro. No deben utilizarse para evaluaciones oficiales ni para verificar el cumplimiento de la normativa.

Indicadores de medición

Indicador Descripción Uso habitual
Leq Nivel equivalente continuo: promedio energético durante un intervalo de tiempo Evaluación general del ambiente sonoro
Lmax Nivel máximo registrado durante el intervalo Detección de picos puntuales
L90 Nivel superado el 90% del tiempo (ruido de fondo) Caracterización del ruido residual
Lden Indicador día-tarde-noche con penalización nocturna de 10 dB Mapas de ruido ambiental (Directiva 2002/49/CE)

Procedimiento básico de medición orientativa

Para obtener una lectura orientativa del nivel de ruido en una habitación, se recomiendan los siguientes pasos:

  1. Situar el sonómetro a una altura de entre 1,2 y 1,5 metros del suelo, alejado de paredes y esquinas al menos 0,5 metros.
  2. Realizar mediciones en distintos momentos del día (mañana, tarde y noche) y en distintas condiciones (ventana cerrada, ventana abierta).
  3. Registrar el nivel Leq durante intervalos de al menos 5 minutos en cada posición.
  4. Anotar las fuentes de ruido identificadas durante la medición (tráfico, vecinos, instalaciones).

Esta medición orientativa no equivale a una evaluación técnica oficial. Para procedimientos de verificación de cumplimiento del CTE DB-HR, es necesario seguir los protocolos establecidos en la norma ISO 16283.

Valores de referencia

Los valores que permiten contextualizar una medición provienen de dos fuentes principales: la normativa española y las directrices de organismos internacionales.

Valores según el CTE DB-HR

El Documento Básico HR establece, entre otros, los siguientes valores máximos de nivel de presión sonora de ruido de instalaciones en recintos protegidos (dormitorios):

  • Equipos de aire acondicionado y ventilación: no superan los 30 dB(A) con ventanas cerradas en período nocturno.
  • Ascensores y maquinaria: el nivel de ruido no debe superar los 35 dB(A) en dormitorios.

Para el aislamiento acústico a ruido aéreo entre recintos de uso residencial y recintos colindantes, el DB-HR establece valores mínimos de aislamiento acústico DnT,A que varían en función del tipo de recinto y su situación en el edificio.

Directrices de la OMS

La Organización Mundial de la Salud publicó en 2018 directrices específicas sobre ruido ambiental para la Región Europea. Para el ruido de tráfico rodado, la OMS recomienda valores inferiores a 53 dB Lden y 45 dB Lnight en exteriores, por debajo de los cuales los efectos sobre la salud se consideran despreciables. Para el ruido de aeronaves y ferroviario, los valores recomendados son distintos.

Estos valores se refieren a niveles exteriores y no se corresponden directamente con los niveles interiores de una vivienda, que dependen del aislamiento que proporcione la envolvente del edificio.

Cuándo los niveles de ruido son un problema

No existe un umbral único a partir del cual el ruido resulte problemático: la sensación de molestia depende de la actividad que se está realizando, del tipo de ruido y de la sensibilidad individual. Sin embargo, como orientación general:

  • Niveles superiores a 45 dB(A) en dormitorios durante la noche pueden afectar a la calidad del sueño según estudios revisados por la OMS.
  • Niveles superiores a 35 dB(A) en espacios de trabajo intelectual pueden reducir la concentración y el rendimiento.
  • Niveles superiores a 30 dB(A) en dormitorios de noche son perceptibles y pueden provocar despertares en personas sensibles.

Si tras una evaluación orientativa los niveles medidos en el interior de la vivienda superan consistentemente estos valores, puede ser conveniente consultar a un técnico especializado en acústica para evaluar las posibles causas e intervenciones.

Nota sobre mediciones oficiales: La verificación del cumplimiento del CTE DB-HR en una obra o en un edificio existente debe realizarla un técnico habilitado (arquitecto o aparejador) con instrumentación calibrada y siguiendo el protocolo de medición establecido en normas ISO. Las mediciones orientativas descritas en este artículo no tienen validez legal.